viernes, 27 de abril de 2012

Despedida de Quetzalcóatl

Entonces tomó su manto de serpientes y lo arrojó al agua. Y quedó firme sobre el mar, como una balsa, no se hundió. Luego subió encima del manto y se alejó de la orilla. Mientras se alejaba, bendijo Ce Ácatl a su pueblo con estas palabras:

"¡Que a todos os mire con amor el Inventor del hombre, el Conocedor del hombre! ¡Que seáis felices y cumpláis con todo lo que os di a comer de mi labio y de mi boca! ¡Que permanezca la  tierra, que estén en pie los montes! ¡Que se esparzan por el mundo las flores del maíz tostado, las perfumadas flores del cacao! ¡Que permanezca la tierra!".

La balsa de serpientes se alejó sobre las aguas del mar, rumbo al horizonte oriental. Y cuentan los viejos que entró en el cielo. ocurrió en el año Ce Ácatl, el año de su nacimiento. Y dicen los viejos, los que saben, que en verdad vive Quetzalcóatl, no murió. Una vez más habrá de volver, habrá de venir a reinar.

Año 999 D. C.

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